Newsletter | Octubre 2026
LO QUE VAMOS DESCUBRIENDO EN NUESTRO ANDAR.
Mientras avanzamos, el camino nos transforma. Cambian las circunstancias, cambia nuestra mirada y también nosotros.
A veces, detenernos nos permite reconocer cuánto hemos recorrido, descubrir aquello que ya podemos dejar ir y elegir, con mayor consciencia, lo que aún tiene sentido llevar con nosotros hacia adelante en nuestro andar.
Lo que vamos descubriendo en nuestro andar.
Queridos lectores, hoy es uno de esos días en que el ritmo acelerado de pronto se ha detenido. La vida me invitó amablemente a hacer una pausa para cuidar de mi cuerpo. Así, mientras recorro espacios que eran frecuentes para mí en el pasado, no puedo evitar pensar cuánto he andado en todos estos años, cuántas cosas han sucedido afuera y cuántas también han cambiado dentro de mí.
En esta reflexión, reconozco que así sucede en la vida. Mientras avanzamos hacia aquello que creemos que es nuestro camino, descubrimos que el trayecto nunca es lineal; interna y externamente no solamente cambia el camino. Cambian las circunstancias, cambia nuestro entorno y cambiamos también nosotros. Vamos descubriendo quiénes somos ahora, quiénes fuimos en el pasado y qué queremos seguir sosteniendo.
Al paso del tiempo, también vamos descubriendo que la coherencia no se expresa únicamente en aquello que pensamos o sentimos. Se vive y se manifiesta en nuestras decisiones, en la manera en que nos relacionamos, en cómo acompañamos a otros y en la forma en que elegimos sostener los compromisos que hemos adquirido con nuestra práctica hacia nosotros mismos y hacia quienes han confiado en nosotros para facilitarles su propia transformación.
Quizá una de las cosas más valiosas que vamos descubriendo en nuestro andar es que crecer es poder mirar nuestro recorrido con una nueva perspectiva, reconocer aquello que nos ha traído hasta aquí y elegir, cada vez con mayor consciencia, qué queremos llevar con nosotros hacia adelante.
Algunas cosas habrán cumplido ya su propósito y habrá que dejarlas ir. Otras habrán adquirido un significado diferente con el paso del tiempo. Y habrá también aquellas que, después de todo lo recorrido, reconozcamos que siguen siendo importantes.
Quizá por eso vale la pena detenernos de vez en cuando, mirar el camino recorrido y preguntarnos: ¿qué he descubierto de mí en mi propio andar y qué elijo a partir de ahora?
Gracias por seguir caminando con nosotras. Nos encontramos en la próxima edición.
Ylleana, Norma y Nuria
Consejo Directivo del Instituto Internacional Resonance Repatterning
Este contenido fue escrito por Norma García
CHLOExperiences
“La dualidad de la creación, expresada como las cualidades del yin y el yang, permite que se dé la vida.”
Chloe Faith Wordsworth
Wordsworth, Chloe F. (2017), “¡ASCIENDE EN ESPIRAL! 127 OPCIONES ENERGETIZANTES PARA REALIZAR TU POTENCIAL AHORA” primera edición en español, Resonance Publishing, p. 302
SpiralMarketing
Liderazgo desde la Energía: La Presencia que Guía.
Cómo la energía interna define la autoridad auténtica en el ámbito terapéutico y holístico.
El liderazgo auténtico no se impone ni se declara. Se percibe. Antes de cualquier rol, cargo o reconocimiento, el liderazgo nace de la energía con la que una persona habita su presencia. En los espacios terapéuticos y holísticos, esta cualidad es especialmente visible: se guía más por lo que se irradia que por lo que se dice.
Liderar desde la energía implica asumir responsabilidad sobre el propio estado interno. No se trata de estar siempre disponibles ni de sostenerlo todo, sino de mantener coherencia entre intención, palabra y acción. La autoridad auténtica no surge del control, sino de la claridad y la integridad.
Cuando una persona lidera desde su centro:
· Inspira confianza sin necesidad de imponer límites rígidos.
· Marca dirección sin presionar el proceso del otro.
· Sostiene el espacio con presencia, no con esfuerzo.
Este tipo de liderazgo crea entornos seguros donde el crecimiento ocurre de forma natural. La energía se vuelve un contenedor que guía sin invadir, que acompaña sin dirigir. En ese equilibrio, el liderazgo deja de ser una carga y se convierte en una expresión viva del servicio.
Octubre nos invita a revisar cómo estamos liderando en nuestra práctica, en nuestras comunidades y en nuestros espacios de influencia. A preguntarnos si nuestra presencia guía desde la coherencia o si se dispersa en expectativas externas. Porque liderar no es hacer más, sino estar de manera más íntegra.
El liderazgo energético no busca seguidores; cultiva autonomía. No pretende demostrar autoridad; la encarna. Y cuando la energía interna está alineada, la presencia se vuelve referencia. Una guía silenciosa que orienta sin necesidad de palabras.
Escrito por Américo Espinoza.
FOCUS
Del mapa del cielo al mapa del cuerpo.
El Qi como hilo conductor de la expresión de las energías Yin y Yang.
En este trazar el mapa del tiempo y el espacio para replicar el funcionamiento de la naturaleza, observamos que el Qi, como energía vital del universo, lleva en su fluir la vibración que nutre de movimiento al planeta Tierra. Esta vibración se manifiesta en los diferentes movimientos que se generan cuando la Tierra gira sobre su propio eje y, simultáneamente, alrededor del Sol.
Conforme la Tierra recorre su camino alrededor del Sol, los Cinco Movimientos/Elementos —Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua— permiten describir, dentro de este marco conceptual, diferentes fases de transformación que encuentran correspondencia en el ciclo de las estaciones.
En este recorrido del Qi a través del tiempo y el espacio, podemos observar cómo los Cinco Movimientos/Elementos interactúan entre sí y crean las fases o transiciones estacionales: la primavera se convierte en verano; el verano pasa por un periodo tardío al llegar a su término; después se convierte en otoño y el otoño, en invierno.
Durante estas transiciones se llevan a cabo innumerables procesos cíclicos de cambio en el planeta, regulados por el equilibrio dinámico del Yin y el Yang. En esta dinámica, estas fuerzas opuestas nunca se anulan entre sí: cuando Yin crece, Yang mengua y, cuando Yang crece, Yin mengua. Ambos principios se encuentran en un movimiento continuo de alternancia y transformación.
Yin y Yang coexisten permanentemente en esta dinámica de cambio. El fluir de una aloja el fluir de la otra, permitiendo así su existencia mutua y simbolizando que el cosmos se encuentra en transformación constante. Este equilibrio contiene siempre la semilla del cambio inminente.
¿Qué necesitamos comprender del Qi para poder pasar, naturalmente, del macrocosmos al microcosmos humano?
Desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China (MTC), los patrones de cambio y transformación que observamos en la naturaleza encuentran correspondencia en los seres vivos. El ser humano forma parte de este orden natural y es comprendido como un microcosmos integrado en el macrocosmos.
Las enseñanzas de la MTC describen cómo estos patrones se manifiestan en el microcosmos del cuerpo humano. La MTC considera al ser humano como un microcosmos a través del cual circula la energía vital o Qi, siguiendo los mismos principios de cambio y transformación del Tao. El Qi se expresa mediante cualidades y dinámicas Yin y Yang, que nos permiten comprender sus diferentes manifestaciones en el organismo. Desde este marco conceptual, el Qi fluye por el cuerpo a través de canales llamados meridianos y participa en sus diferentes funciones físicas, mentales, emocionales y espirituales.
¿Cómo influyen el tiempo y el espacio —el macrocosmos— en el cuerpo humano?
Es fascinante observar cómo la MTC reconoce el patrón de equilibrio dinámico y la expresión de las cualidades Yin y Yang en el macrocosmos. Desde esta perspectiva, el cuerpo humano es un microcosmos integrado en los ciclos de la naturaleza.
El ciclo del día y la noche ofrece un excelente ejemplo de cómo, desde la perspectiva de la MTC, la energía se expresa cotidianamente en nuestro entorno mediante las cualidades Yin y Yang. La alternancia entre luz y oscuridad puede comprenderse mediante estas cualidades: actividad y expansión durante el día; recogimiento y reposo durante la noche.
Los seres vivos responden de distintas maneras a esta alternancia: algunas especies concentran su actividad durante el día, mientras otras lo hacen durante la noche. En los seres humanos sucede algo similar. Existen diferencias individuales en nuestros patrones de actividad y descanso: hay quienes funcionan mejor durante el día, quienes lo hacen mejor alrededor del crepúsculo y quienes muestran mayor actividad durante las primeras horas de la noche.
Desde un marco completamente diferente, la cronobiología moderna ha demostrado que numerosos ritmos fisiológicos internos se sincronizan con señales periódicas del entorno. La alternancia entre luz y oscuridad, generada por la rotación de la Tierra, actúa como uno de los principales sincronizadores de nuestro reloj circadiano, que, a su vez, coordina múltiples ritmos en órganos y tejidos. Así, procesos como el sueño y la vigilia, la liberación hormonal y el metabolismo participan de una organización temporal dinámica vinculada al ciclo del día y la noche.
La ciencia contemporánea permite observar, desde su propio lenguaje y mediante mecanismos medibles, que nuestra fisiología posee una organización temporal que alcanza múltiples procesos fisiológicos, hormonales y metabólicos.
La MTC describe esta integración entre ser humano y naturaleza desde su propio marco conceptual, mediante las dinámicas del Qi y las cualidades Yin y Yang. Desde esta perspectiva, la salud se comprende como un proceso de equilibrio dinámico. Cuando Yin o Yang pierden su relación armónica, ese equilibrio puede alterarse y afectar la salud.
Hasta ahora hemos seguido al Qi desde el mapa del cielo hasta el mapa del cuerpo: desde los patrones de cambio que observamos en la naturaleza hasta la manera en que la MTC los reconoce en el microcosmos humano.
En nuestra próxima entrega nos acercaremos un poco más a este mapa para descubrir cómo las cualidades Yin y Yang se expresan en el cuerpo y cómo su relación dinámica forma parte de la comprensión de la salud desde la Medicina Tradicional China.
Fuentes:
1. Raphals, Lisa. “Chinese Philosophy and Chinese Medicine.” Stanford Encyclopedia of Philosophy. Stanford Encyclopedia of Philosophy
2. Flower, A.; Lewith, G.; Little, P. et al. “Applying the principles of the Five Phase (Wu Xing) model to inform good practice for studies of Chinese herbal medicine.” ScienceDirect
3. Escuela Li Ping de Acupuntura y MTC. Tema 2: El Yin y el Yang. Escuela Li Ping de Acupuntura y MTC
4. National Institute of General Medical Sciences, NIH. Circadian Rhythms. Instituto Nacional de Ciencias Médicas
5. Farhud, D.; Aryan, Z. “Circadian Rhythm, Lifestyle and Health: A Narrative Review.” Iranian Journal of Public Health, 47(8), 2018, 1068–1076. PubMed Central (PMC)
Contenido escrito por Nuria Becerril





